Cuando una fuga se resiste a la cámara termográfica y al geófono, todavía nos queda la herramienta más fina del oficio: el gas trazador. Es lo que usamos cuando el agua no hace ruido porque no hay presión (un circuito cerrado de calefacción), o cuando la diferencia térmica no es lo bastante clara (suelo radiante en verano sin caudal). La química permite hacer algo que ningún otro método consigue: seguir físicamente el camino de la fuga desde dentro de la tubería hasta donde aflora.
En esta guía te contamos qué es exactamente el gas trazador para detección de fugas, cómo funciona la química detrás de la mezcla nitrógeno-hidrógeno, en qué casos es decisivo, cuál es el procedimiento completo paso a paso, qué seguridad ofrece, cuánto cuesta y por qué cierra los casos que ningún otro método resuelve.
Qué es exactamente el gas trazador para fugas de agua
El gas trazador empleado en detección de fugas es una mezcla calibrada de gases inertes:
- 95% nitrógeno (N₂): gas que constituye el 78% de la atmósfera. Inerte, no inflamable, no tóxico, no reactivo. Su misión es presurizar la tubería y diluir el hidrógeno hasta niveles totalmente seguros.
- 5% hidrógeno (H₂): la molécula más pequeña conocida (radio atómico de 53 pm). Tiene una propiedad clave: escapa por cualquier fisura, por minúscula que sea. Donde el agua deja de pasar por capilaridad, el hidrógeno todavía pasa.
Esta mezcla se suministra en botellas industriales certificadas a presiones de 200 bar (que se reducen con manorreductor antes de inyectar en la tubería). Las marcas profesionales habituales son Linde Industrial Gases, Air Liquide ALPHAGAZ, Praxair y Carburos Metálicos.
La química detrás: por qué el hidrógeno encuentra fugas que otros métodos no
La razón física es elegante. El hidrógeno tiene tres propiedades únicas que lo hacen perfecto:
1. Tamaño molecular mínimo
Una molécula de H₂ tiene un diámetro de aproximadamente 0,289 nm. Compárala con una molécula de agua (H₂O), que es prácticamente el doble. Eso significa que donde el agua queda atrapada por tensión superficial, el hidrógeno todavía pasa. Una microfisura que no fuga agua de forma evidente, sí fuga hidrógeno y la detectamos.
2. Difusión rápida
El hidrógeno es 14 veces más ligero que el aire, así que asciende muy rápido. Una vez sale de la tubería, sube por la trama del material (mortero, ladrillo, hormigón, tarima) y aflora a la superficie en cuestión de minutos.
3. Detectable a partes por millón
Los detectores de hidrógeno modernos (Sewerin Variotec 460, Inficon T-Guard, Pergam Variotec, Trotec BB20) detectan concentraciones de 1-2 ppm sobre el ambiente. La atmósfera tiene 0,5 ppm de fondo, así que cualquier zona donde el detector marque 10-50 ppm es, prácticamente con seguridad, el punto donde aflora el gas trazador.

Cuándo usamos gas trazador y cuándo no
Casos donde es decisivo
- Circuitos cerrados de calefacción que pierden presión: el geófono no oye porque no hay caudal apreciable, la termografía es ambigua si el sistema está frío.
- Suelo radiante con fuga interna: el caso más típico. Sectorizamos circuitos por colectores, identificamos el que pierde presión, inyectamos gas. Hablamos en detalle en la guía de fugas en suelo radiante.
- Aerotermia y bombas de calor: trabajan a baja temperatura, el contraste térmico es mínimo. Gas trazador resuelve.
- Tuberías vaciadas que se quieren probar antes de cerrarlas (instalación nueva, prueba previa al puesta en marcha).
- Redes con fugas micro: caudal tan bajo que ni geófono ni termografía resuelven.
- Piscinas con sospecha de fuga en circuito enterrado: vaciamos el circuito de tuberías e inyectamos.
Casos donde NO usamos gas trazador
- Tuberías de agua bajo presión de red activa: el agua dentro impediría la inyección. Aquí el geófono es el rey.
- Detección rápida superficial: si la fuga es evidente (mancha grande, agua fluyendo visible), no compensa el tiempo del trazador. Cámara térmica resuelve.
- Tuberías de evacuación o desagües: sin presión y sin agua, no aplica.
- Filtraciones de cubierta o terraza desde el exterior: el origen está fuera, no en la red interna.
Procedimiento paso a paso de una detección con gas trazador
Esto es exactamente lo que hacemos en una visita típica de gas trazador:

- Diagnóstico inicial: hablamos con el cliente, miramos los planos si los hay, vemos dónde aparece la humedad y descartamos otros tipos (capilaridad, condensación, filtración).
- Sectorización del circuito: si el sistema tiene varios circuitos (típico en suelo radiante), cerramos las llaves de los colectores uno a uno y medimos qué circuito pierde presión. Reducimos así el área de búsqueda de 150 m² a 25 m².
- Vaciado del tramo o circuito afectado: vaciamos el agua del circuito identificado y esperamos a que la presión interna llegue a cero.
- Conexión del equipo de inyección: conectamos la botella de gas trazador con el manorreductor a un punto accesible (purgador, llave, vaciado).
- Inyección y presurización: inyectamos la mezcla lentamente hasta unos 0,5-1 bar de presión interna. Es muy poca presión, suficiente para que el gas llene el circuito sin causar tensión adicional en el material.
- Tiempo de equilibrio: dejamos 5-10 minutos para que el gas penetre toda la red y empiece a escapar por la rotura.
- Barrido con detector de hidrógeno: con el detector apoyado al suelo (o pared) recorremos la zona donde sabemos que está el circuito en cuadrícula sistemática. El detector marca el nivel de ppm en pantalla y emite un pitido proporcional a la concentración.
- Acotación y verificación: cuando encontramos un pico de señal, reducimos la cuadrícula a 10 cm. El punto de máxima señal es el punto exacto de fuga. Cruzamos con cámara térmica para verificar.
- Marcado físico: marcamos con bolígrafo o cinta de obra el punto exacto en el suelo o pared. Te lo enseñamos para que veas exactamente dónde hay que abrir.
- Recuperación del sistema: purgamos el gas del circuito (ventilando), abrimos las llaves, llenamos con agua y presurizamos para que la instalación quede operativa.
Seguridad: por qué la mezcla 95-5 es totalmente segura
La pregunta "¿pero el hidrógeno no es inflamable?" es lógica. La respuesta es matizada:
- El hidrógeno puro sí es inflamable a partir del 4% en aire (LIE = 4%).
- La mezcla 5% H₂ en 95% N₂ NO es inflamable porque el nitrógeno actúa como inertizante. Al salir al aire, el gas se diluye rápidamente y queda muy por debajo del LIE.
- La mezcla cumple las normas industriales EN 60079-29-2 (atmósferas explosivas) y se clasifica como gas no inflamable.
- No requiere certificado especial para uso en interior de viviendas.
El equipamiento (botella, manorreductor, detector) está certificado por el Reglamento de Equipos a Presión (RD 2060/2008) y se inspecciona periódicamente. Los técnicos llevamos formación específica en manipulación de gases técnicos.
Ventajas del gas trazador frente a otros métodos
- Localiza al centímetro: la precisión es la mejor del sector.
- Funciona donde nada más funciona: circuitos cerrados, sistemas vaciados, fugas micro.
- No daña el material: el nitrógeno es químicamente inerte.
- Compatible con cualquier tipo de tubería: cobre, multicapa, PEX, polietileno, acero.
- Evidencia física de la fuga: el cliente puede ver en el detector dónde sube la señal.
- Resultados reproducibles: si alguien repite el test, obtiene el mismo resultado en el mismo punto.

Limitaciones honestas del método
- Más lento que termografía o geófono: 1,5-3 horas vs 30-90 minutos.
- Requiere vaciar el circuito: pequeña molestia operativa.
- Coste material: la mezcla es más cara que "solo pasar la cámara". Por eso no la usamos en todos los casos.
- Necesita técnico cualificado: la manipulación de gases requiere experiencia.
- Falsos positivos por aporte exterior: si hay otra fuente de hidrógeno cerca (rara pero existe en zonas industriales), puede generar lecturas espurias. Por eso siempre verificamos con un segundo método.
Caso real: chalet en Oleiros con suelo radiante perdiendo presión
Para que veas cómo funciona en la práctica, un caso real reciente:
Situación inicial: chalet de 220 m² en Oleiros con aerotermia + suelo radiante en 8 circuitos. La caldera (bomba de calor) perdía presión 0,1 bar al día durante una semana. El cliente había llamado a dos instaladores antes: ninguno había encontrado el problema. Habían propuesto picar el salón entero a ciegas.
Lo que hicimos nosotros:
- Sectorización: cerrando las llaves de los colectores uno a uno, identificamos que el circuito del dormitorio principal era el que perdía presión.
- Vaciamos solo ese circuito (20 minutos).
- Inyectamos gas trazador a 0,8 bar.
- Barrido con detector en el dormitorio principal en cuadrícula de 40 cm.
- Pico de señal claro en una zona de 30×30 cm bajo la tarima, exactamente junto a un radiador desactivado.
- Marcamos. Abrimos la cata de 40×40 cm. Encontramos un codo de PEX-AL con fisura en la unión.
- Sustituimos el codo, cerramos cata, restauramos tarima.
Tiempo total: detección 2 h, reparación 1,5 h. Coste: 380 € detección + 320 € reparación = 700 € total. Comparado con el presupuesto previo del primer instalador (1.800 € de obra a ciegas sin garantía de éxito), el cliente ahorró 1.100 € y la fuga lleva 18 meses resuelta.
Cómo se combina el gas trazador con las otras tecnologías
Gas trazador, cámara termográfica y geófono se complementan. En la mayoría de visitas empezamos por cámara térmica para acotar, seguimos con geófono si hay presión, y solo cuando esos dos no resuelven, recurrimos al trazador. Los tres juntos cubren prácticamente cualquier escenario.
Lee también las guías sobre cámara termográfica para detección y geófono detector de fugas para entender por qué combinamos las tres.
Cuándo deberías pedir una detección con gas trazador
Si te encuentras en alguna de estas situaciones, el gas trazador es probablemente la solución:
- Tu caldera pierde presión sola y nadie ha podido encontrar dónde.
- Tienes suelo radiante con un circuito que ha dejado de calentar bien.
- Te han hecho ya una localización sin éxito.
- Sospechas microfuga muy pequeña, factura del agua subiendo lentamente.
- Tienes aerotermia con caída de presión sin causa aparente.
- Tienes piscina con tuberías enterradas y sospecha de pérdida en circuito.
En Galifugas usamos gas trazador certificado en cada caso que lo requiere, sin coste extra dentro del presupuesto cerrado. Llámanos y te confirmamos si tu caso encaja. Para más contexto técnico, lee también las guías sobre fugas en suelo radiante y cómo se reparan las fugas en circuito de calefacción cerrado.

