Si tu caldera pierde presión sola y tienes que rellenar agua cada pocos días, no es un capricho de la instalación: hay una fuga interna en el circuito. En los sistemas modernos de calefacción —caldera de condensación, aerotermia, suelo radiante, radiadores de baja temperatura— la presión debe mantenerse constante entre 1,2 y 1,8 bar. Cualquier caída sostenida en el manómetro indica que el agua se está escapando por algún punto, aunque no veas ni una gota en el suelo.
En esta guía te explicamos cómo se localizan estas fugas internas, qué tecnologías usamos (sobre todo gas trazador y termografía), cómo se reparan según dónde estén, qué materiales sirven para tapar una fuga con presión y cuánto puede costarte resolver el problema sin destrozar la casa.
Señales de fuga interna en un circuito cerrado
Las señales típicas que vemos al recibir la llamada de un cliente con fuga en calefacción:

- La presión de la caldera baja sola. Es la señal principal. Si la presión cae más de 0,3 bar/semana sin usar el sistema, hay fuga.
- Tienes que rellenar agua con frecuencia. En un sistema sano, no deberías rellenar más de 1-2 veces al año. Si lo haces cada semana, algo no va bien.
- Manchas de humedad en techos, paredes o suelo. Aparecen en zonas próximas a radiadores, colectores de suelo radiante o tramos de tubería empotrada.
- Ruidos de agua corriendo en el circuito incluso con la caldera apagada (no confundir con el ruido normal de la bomba o aire en el circuito).
- Radiadores que necesitan purgarse muy a menudo. Cada vez que rellenas agua entra aire al sistema, y la fuga provoca constantes rellenos.
- Olor a humedad cerca de la caldera, en armarios de instalación o en bajo escalera donde van bajantes.
- Suelo radiante que no calienta uniformemente: si un circuito ha perdido presión, esa zona del suelo se queda fría.
Diagnóstico inicial: dónde puede estar la fuga
Antes de equipo profesional, hay tres pasos de diagnóstico básico que te dicen mucho:
- Apaga la caldera y deja el sistema enfriarse.
- Anota la presión inicial en el manómetro de la caldera.
- Inspecciona visualmente alrededor de la caldera, las uniones de los radiadores, las llaves de paso, el grupo de seguridad y el vaso de expansión.
- Comprueba el vaso de expansión. Si está agotado o pinchado puede provocar problemas que se confunden con fuga (presión bajando al enfriar el sistema).
- Mide la presión en frío y en caliente: con el sistema apagado y luego con la caldera trabajando una hora. Si la presión sube por encima de 2,5 bar al calentar, el problema puede ser del vaso de expansión, no fuga.
Si todas estas comprobaciones son normales y aún así la presión baja, la fuga está dentro del circuito. Aquí es donde entra el equipo profesional.
Cómo localizamos la fuga: gas trazador y termografía
La gran diferencia con una fuga en una tubería de agua corriente bajo presión de red es que en un circuito cerrado de calefacción no hay caudal suficiente para que el geófono lo oiga. La presión es estable (1,2-1,8 bar) y el agua escapa muy poco a poco. Por eso usamos otras técnicas:
1. Gas trazador (nitrógeno-hidrógeno)
Es la técnica reina para fugas en calefacción y suelo radiante. El proceso:
- Vaciamos el circuito sospechoso (o el sistema entero si no podemos sectorizar).
- Inyectamos una mezcla 95% nitrógeno + 5% hidrógeno, no tóxica y no inflamable a esa concentración. El hidrógeno es la molécula más pequeña conocida.
- Presurizamos el circuito a unos 0,5-1 bar con la mezcla.
- Barremos la superficie (suelo, paredes, falso techo) con un detector de hidrógeno. La señal sube justo encima del punto de fuga.
- Marcamos el punto con bolígrafo o cinta de obra.
Es el método que nos permite acotar a centímetros una fuga en un circuito de suelo radiante de 150 metros lineales sin tener que levantar nada antes.
2. Cámara termográfica
Como apoyo del gas trazador, la cámara termográfica nos permite:
- Identificar el recorrido de los circuitos en suelo radiante (cuando hay agua caliente, el dibujo del serpentín es visible térmicamente).
- Detectar zonas frías en circuitos que han perdido presión (esa zona no calienta o calienta peor).
- Localizar manchas térmicas en paredes o techos donde el agua de la calefacción está empapando el material aislante o la estructura.
3. Test de presión y sectorización
Antes de meter trazador siempre sectorizamos el circuito: si el suelo radiante tiene cinco circuitos (uno por habitación), cerramos las llaves de los colectores de uno en uno y vemos cuál pierde presión. Eso reduce el área de búsqueda de 150 m² a 25 m². Después, gas trazador en ese circuito y listo.

Cómo se repara una fuga interna de calefacción
Una vez localizada al centímetro, la reparación depende de dónde está la fuga y de qué material es la tubería.

Fugas accesibles (radiadores, llaves, colectores)
Si la fuga está en una unión de un radiador, una llave termostática, una llave de paso del colector de suelo radiante o cualquier punto a la vista, la reparación es sencilla:
- Vaciado parcial del circuito.
- Desmontaje de la pieza dañada.
- Sustitución por una nueva con junta de teflón o estopa según unión.
- Llenado, purgado y test de presión.
Coste típico: 80-180 € incluyendo material y mano de obra.
Fugas en tubería empotrada o en suelo radiante
Si la fuga está en una tubería empotrada en pared o, peor, en el serpentín del suelo radiante, la reparación tiene dos vías:
- Cata local: una vez marcado el punto al centímetro, se abre solo lo necesario (40×40 cm típicamente), se descubre la tubería, se corta el tramo dañado y se empalma con manguitos termofusión o empalmes mecánicos. Se prueba a presión, se sella y se rehace la solería.
- By-pass del circuito dañado: en suelo radiante muy antiguo o si la rotura es múltiple, a veces es más práctico anular el circuito afectado y compensar con otro. Pierdes prestaciones en esa zona pero evitas obra.
Coste típico: 250-800 € según extensión de la obra colateral y materiales.
Materiales para tapar una fuga con presión: qué funciona y qué no
En internet se anuncian muchísimos productos para tapar fugas con presión. Te resumimos qué funciona realmente, qué es solución temporal y qué es básicamente perder dinero:
Cinta de reparación (cinta autoaglomerante de silicona)
Tipo FlexTape, Rescue Tape o cinta autosoldable de silicona. Sirve como solución temporal hasta que llegue el fontanero: cubre uniones con goteo, fisuras longitudinales en presiones bajas. No es definitiva. En calefacción a 1,5 bar puede aguantar días o semanas. No la uses como solución permanente.
Masilla y resina epoxídica bicomponente
Las masillas tipo Tangit, Sintex o Loctite sí son una opción válida para fugas pequeñas en uniones de PVC, hilos roscados defectuosos o pequeñas fisuras de cobre, siempre que el sistema esté despresurizado y seco al aplicar. Aguantan presiones razonables y duran. No sirven para roturas grandes.
Manguitos de reparación inox
Manguitos inox con junta EPDM que aprietan sobre el tubo dañado. Son la solución más sólida para reparación temporal sin sustituir la tubería: aguantan presiones altas, se montan en frío y son fiables durante años aunque conviene sustituir el tramo en cuanto se pueda.
Sellador líquido para circuitos (Fernox, Sentinel, Magnaclean)
Se añaden al agua del circuito y sellan microfisuras y juntas porosas desde dentro. Son útiles cuando la fuga es tan pequeña que no hay forma de localizarla físicamente y el coste de abrir es desproporcionado. No sirven para roturas reales ni para fugas en suelo radiante. Y pueden saturar filtros si se usan mal.
Pegamento, cinta americana, masilla genérica
Soluciones de emergencia para 1-2 horas. No las consideres reparación. Ni siquiera para temporal hasta el fin de semana: a la mínima dilatación térmica del tubo, vuelven a perder.
Suelo radiante: el caso más complejo
El suelo radiante es especialmente complicado porque:
- La tubería va embebida en el mortero, normalmente entre 5 y 8 cm bajo la solería.
- Cada habitación es un circuito independiente en bucle, con 80-150 metros lineales.
- La fuga puede estar en cualquier metro de ese bucle, sin afloramiento visible.
- Si abres la solería sin localización profesional, puedes levantar 10 m² para encontrar nada.
Por eso aquí es obligatorio el gas trazador. Reducir la incertidumbre antes de tocar la solería ahorra miles de euros. La metodología que aplicamos es: sectorización por colectores, gas trazador en el circuito afectado, marcado al centímetro, y solo entonces abrir.
Aerotermia y sistemas de baja temperatura
Los nuevos sistemas de aerotermia (promovidos por el IDAE como tecnología eficiente para climatización) trabajan con agua a temperaturas más bajas (30-40 °C en suelo radiante, 40-50 °C en radiadores de baja). Esto tiene tres implicaciones:
- La diferencia térmica entre el agua que escapa y el ambiente es menor: la cámara termográfica detecta peor el contraste y el gas trazador gana protagonismo.
- El sellador líquido funciona peor: necesita temperatura para reaccionar bien.
- El sistema es más sensible al aire: cada relleno mete aire y reduce eficiencia. Localizar la fuga rápido es importante.
Cómo prevenir fugas en calefacción
- Revisión anual de la caldera por técnico autorizado. Detecta corrosión interna y desgaste antes de que se traduzca en fuga.
- Comprueba la presión mensualmente. Debería ser estable entre 1,2 y 1,8 bar.
- Mantén el vaso de expansión a punto. Hincharlo a 1 bar con la instalación vacía cada 2-3 años.
- Pon un filtro magnético de lodos (Magnaclean, Fernox TF1). Reduce drásticamente la corrosión interna en cobre y acero.
- Equilibra el sistema tras cualquier intervención (purgado completo, ajuste de detentores).
Cuándo deberías llamar a un detector profesional
En cuanto la presión de tu caldera baje de 1 bar y tengas que rellenar más de una vez por mes, llama. Un circuito cerrado bien instalado y bien mantenido no debería perder presión. Cada relleno introduce oxígeno y cal y deteriora el sistema entero (los protocolos de mantenimiento de calderas vienen regulados por el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE)).
En Galifugas atendemos detección de fugas en calefacción, suelo radiante y aerotermia en toda la provincia de A Coruña. Un técnico te atiende por teléfono, te confirma presupuesto cerrado y, si es necesario, te visita esta misma semana.
Si quieres profundizar en otras situaciones, consulta también la guía de detección de fugas en tuberías enterradas o la de quién paga la factura de una fuga de agua.

