Si tu piscina pierde agua y no sabes por qué, esta guía te interesa. Una piscina que pierde más allá de la evaporación natural te cuesta cientos de euros al mes en agua, productos químicos y luz de la depuradora trabajando de más. Y lo peor es que muchas veces la fuga lleva semanas activa antes de que nadie se dé cuenta: pequeña pero constante, gota a gota, escondida en el vaso, en la sala de máquinas o en una tubería enterrada de retorno.
En Galifugas localizamos fugas en piscinas de A Coruña, Oleiros, Sada, Cambre, Carballo y municipios próximos cada semana. Vamos a contarte exactamente cómo distinguir una pérdida real de la evaporación natural, dónde se producen las fugas más habitualmente, cómo las localizamos sin vaciar el vaso y cuánto puede costarte ignorarlas.
Evaporación natural vs fuga real: cómo distinguirlas
La pregunta más frecuente: ¿esto es evaporación normal o tengo fuga? Las piscinas pierden agua por evaporación de forma constante. La cantidad depende de la temperatura ambiente, la temperatura del agua, la humedad del aire y el viento. Como referencia para Galicia y noroeste peninsular:
- Verano sin viento (28-32 °C): 0,5 – 1 cm/día. En olas de calor puede llegar a 1,5 cm.
- Primavera u otoño suave (15-22 °C): 0,2 – 0,5 cm/día.
- Invierno (5-12 °C): menos de 0,2 cm/día.
- Piscina cubierta o con manta térmica: reduce la evaporación hasta un 80%. Cualquier pérdida significativa con manta puesta es indicio claro de fuga.
Si tu piscina pierde más de lo que esos rangos sugieren para tu situación, hay fuga. Para confirmarlo de forma fiable, usa la prueba del cubo.
La prueba del cubo paso a paso
Es la prueba más sencilla y fiable para confirmar fuga en una piscina. Tarda 24 horas y la puedes hacer tú mismo sin equipo profesional:
- Coloca un cubo de obra (o cualquier recipiente alto) sobre un escalón o sentado en la orilla, parcialmente sumergido pero anclado para que no se mueva.
- Llena el cubo con agua de la propia piscina, hasta el mismo nivel que el agua del vaso.
- Marca con cinta el nivel del agua en el cubo y, por fuera, el nivel de la piscina en la pared del vaso o el rebosadero.
- Apaga la depuradora durante las 24 h del test (importante: evita que la pérdida sea por retorno de presión).
- Espera 24 horas con condiciones meteorológicas estables (sin lluvia, sin tormenta).
- Compara: si la piscina ha bajado más que el cubo, hay fuga. Si han bajado lo mismo, es evaporación natural.

Dónde son más habituales las fugas en una piscina
Después de años localizando fugas en piscinas, estos son los cinco puntos donde aparecen el 90% de los problemas, por orden de frecuencia:
1. Junta del skimmer
El skimmer (la ventana de aspiración por la que entra el agua hacia la depuradora) es el punto débil número uno. La junta entre el cuerpo del skimmer y el revestimiento del vaso se deteriora con los años, las dilataciones y los productos químicos. Cuando se agrieta, pierde caudal constantemente. El agua suele bajar justo hasta la altura del skimmer y ahí se detiene.
Pista visual: si el agua siempre se queda exactamente al nivel inferior del skimmer y no baja más, casi con seguridad es la junta.
2. Boquillas de retorno e impulsión
Son los puntos por donde el agua filtrada vuelve a la piscina. Como en el skimmer, las juntas y los hilos roscados se desgastan. Una boquilla floja o con junta gastada genera una pérdida pequeña pero continua, especialmente cuando la depuradora está trabajando.
Pista de detección: con depuradora encendida, pasamos colorante alimentario justo al lado de cada boquilla. Si el colorante se mete hacia el hueco en lugar de salir, hay fuga.
3. Sala de máquinas
Aquí los puntos críticos son la unión de la bomba con la tubería de aspiración, la junta del prefiltro, la valvulería (válvulas selectoras del filtro de arena) y las uniones encoladas o roscadas de PVC. Las fugas en sala suelen ser fáciles de localizar porque están a la vista, pero la gente las pasa por alto si no entra a la caseta.

4. Tuberías enterradas de impulsión y retorno
Las tuberías de PVC que enlazan la depuradora con las boquillas de retorno y el skimmer suelen ir enterradas alrededor del vaso. Con el tiempo y los movimientos del terreno, alguna unión puede agrietarse. Estas son las fugas más difíciles de localizar porque están bajo tierra y el agua que escapa puede aflorar metros más allá.
Para localizarlas usamos geófono electroacústico (porque la tubería está bajo presión cuando la bomba trabaja) y cámara termográfica para identificar el recorrido enterrado y las zonas con anomalía térmica. Si nada funciona, gas trazador. Si quieres profundizar, lee la guía de cómo se detectan las fugas en tuberías enterradas.
5. Vaso y revestimiento
El vaso de la piscina (la propia estructura) raramente falla, pero cuando lo hace es por:
- Grietas en hormigón armado: por asentamiento del terreno o por sismos pequeños no percibidos.
- Despegue o rotura de poliéster: en piscinas de fibra de vidrio, el revestimiento puede formar burbujas (osmosis) que terminan en grieta.
- Rotura de liner: en piscinas de liner el material se va degradando por el cloro y los UV; cualquier pinchazo accidental se traduce en fuga.
- Sumidero de fondo: la junta del sumidero (rejilla del fondo) es otro punto que se deteriora con los años.
Cómo se localiza una fuga en piscina de forma profesional
El proceso completo que aplicamos en Galifugas en una visita típica:
- Entrevista y prueba del cubo: confirmamos contigo si la fuga es real y, si no la has hecho, hacemos una prueba acelerada de 1-2 horas en sitio.
- Inspección visual de sala de máquinas: descartamos uniones, válvulas y bomba.
- Termografía del vaso: la cámara térmica nos muestra el contraste entre el revestimiento frío y zonas donde el agua escapa al terreno (que se calienta o enfría diferente).
- Colorante en puntos sospechosos: skimmer, boquillas, focos, sumidero, grietas visibles. Con depuradora apagada vemos si el colorante se va hacia ese punto.
- Geófono en circuito presurizado: con depuradora encendida recorremos las tuberías enterradas con geófono. Si hay rotura, suena.
- Gas trazador en circuitos vaciados: cuando es necesario, vaciamos un tramo del circuito de tuberías e inyectamos gas. El detector de hidrógeno cierra el punto.
- Informe técnico: marcamos el punto, fotografiamos y te entregamos informe para tu seguro o para que decidas próximos pasos.
Cómo se reparan las fugas más habituales
Junta de skimmer o boquilla
Se vacía el agua hasta justo por debajo del skimmer, se desmonta el embellecedor, se limpia el alojamiento y se sustituye la junta. En casos avanzados se sella con masilla de poliuretano para piscina antes de remontar.
Fugas en sala de máquinas
Sustitución de la pieza dañada: junta de bomba, válvula selectora, encolado de unión PVC. Reparación que suele cerrarse en una visita de fontanería tradicional.
Tuberías enterradas rotas
Una vez localizada la fuga al centímetro, se abre cata pequeña (40×40 cm), se descubre la tubería y se repara con manguito o se sustituye el tramo. Se prueba a presión, se cierra y se restaura la zona.
Grietas en vaso
Si el vaso es de hormigón, se utiliza resina epoxídica para piscinas o mortero especializado. Si es de poliéster, parche de fibra de vidrio. Si es liner, parche de PVC adhesivo bajo agua. En todos los casos conviene investigar la causa (asentamiento, dilatación) para evitar recurrencia.

Cuánto te cuesta una fuga en piscina ignorada
El cálculo es duro. Una piscina media (50 m³) que pierde 2 cm al día por fuga, manteniendo nivel con la autollenado o con manguera:
- Reposición de agua: ~700 litros/día → unos 21 m³/mes → entre 35 y 50 €/mes solo en agua.
- Productos químicos: el agua nueva necesita más cloro, antialgas y reequilibrado. Aproximadamente +15 a 30 € extra al mes.
- Daño estructural en el entorno: si la fuga es enterrada y empapa el terreno alrededor, en uno o dos años puedes tener pavimento perimetral hundido y zona ajardinada arruinada. Reparar eso son cientos o miles de euros.
En total, una fuga sin localizar te puede costar 700-1.200 € por temporada solo en gastos directos. Comparado con los 250-500 € de una detección profesional, la cuenta sale rápido.
¿Cubre mi seguro las fugas de piscina?
Depende mucho de la póliza. Muchos seguros de hogar incluyen piscina como anexo pero no todos cubren fugas internas: sí suelen cubrir los daños a la zona circundante (jardín, pavimento, casa) pero no la reparación del propio vaso. Lee tu póliza buscando "piscina", "fugas", "daños por agua" y "localización de averías". Los criterios sectoriales los publica UNESPA y comparativas prácticas las encontrarás también en OCU. Si tienes seguro comunitario de urbanización con piscina compartida, ahí la cobertura suele ser más amplia.
Cómo prevenir fugas en piscinas
- Invierna correctamente: vacía la sala de máquinas, baja el nivel y protege el vaso. El mayor número de averías aparece en la primera puesta en marcha de la temporada.
- Mantén el equilibrio químico: cloro y pH controlados extienden la vida del revestimiento y de las juntas.
- Cubre la piscina cuando no se use: evita evaporación, ensuciado y entrada de hojas que pueden tapar el skimmer y forzar presión.
- Revisa la sala de máquinas semanalmente: zonas húmedas en suelo o gotas en uniones de PVC son la antesala de un problema grande.
- Comprueba el nivel a diario en verano: si baja más de lo previsible, actúa rápido.
Cuándo deberías llamar a un detector profesional
Si la prueba del cubo te confirma fuga, no esperes. Cada semana extra es agua, químicos y daño estructural. En Galifugas atendemos detección de fugas en piscinas en A Coruña, Oleiros, Sada, Cambre, Culleredo y municipios próximos. Un técnico te atiende por teléfono y te confirma presupuesto cerrado antes de salir.
Si tu fuga puede estar en tuberías de retorno enterradas, te recomendamos leer también cómo detectamos fugas en tuberías enterradas. Y si necesitas saber quién paga qué con tu seguro, consulta la guía sobre responsabilidades en fugas de agua.



